El cambio a un colegio con internado es una de las decisiones más importantes y no del todo fáciles de la vida. Cualquier cambio en la situación vital implica siempre desprenderse de lo familiar, de las relaciones más íntimas o de los hábitos y lugares a los que uno se ha encariñado. Esto puede generar cierta inquietud ante lo nuevo, lo desconocido. Para todos los alumnos y alumnas del internado de Louisenlund, este cambio supuso un reto personal que han superado con éxito. Muchos de ellos afirman hoy con convicción: «He ganado mucho más de lo que he dejado atrás».
El internado Louisenlund ofrece:
- encuentros auténticos con personas comprometidas.
- Autodeterminación y asumir la responsabilidad de tu propio itinerario educativo.
- Mentores personales que armonizan continuamente la evolución y los objetivos.
- Aceptación y aprecio de uno mismo y de los demás.
- Un entorno positivo en el que se puedan expresar pensamientos y sentimientos sin temor a ser juzgados.
- Integración social y una profunda conexión con la comunidad.
- Las amistades y una buena dosis de diversión como motor de desarrollo.